Ya no hablan de problemas.

Bien, dicho esto, contarte que escribo este mail volviendo de la gestoría, la de aquí en Portugal. He tenido reunión con el contable que nos lleva la fiscalidad, ya que aquí pagamos impuestos (por si alguien está mirando).

Hemos tenido una conversación interesante porque a cada pregunta que le hacía él me respondía:

Depende.

Y esa respuesta que en otro momento de mi vida me habría mosqueado, porque implicaría que 2+2 no es igual a 4, sino que depende de cada uno de los factores y de cómo se relacionen entre ellos y en según qué grado, hoy me parecía maravillosa.

Porque todo es un sistema.

Y no se trata de que cambiando tu mentalidad de repente descubras un mundo maravilloso y completamente distinto del que ya conoces.

Pero sí que descubres que las diferentes partes que ves ahora están conectadas unas con otras y se influyen de maneras que pueden beneficiar o perjudicar al sistema.

Por ejemplo, no es lo mismo tener una nómina de una empresa que cobrarle facturas siendo autónomo, y una opción u otra puede ser mejor o peor según la cantidad que se facture.

 

Hace poco un amigo me comentaba que ha descubierto cómo aumentar mucho el margen de sus ventas. Me dijo que, después de negociar y negociar con su principal proveedor, descubrió que este no le arreglaba el precio porque iban muy asfixiados. Él detectó el error de su estrategia logística e invirtió en la empresa, quedándose casi con la mitad, y tras esa jugada en la que la compró barata, empezó la reestructuración, lo que le aportó el beneficio de la revalorización de las acciones y, al mismo tiempo, un trato súper preferente como cliente principal.

 

Es súper curioso, pero las personas a las que la vida no les va demasiado bien nunca hablan de sistemas, solo de problemas.

Mientras que aquellos que conozco a los que cada vez les va mejor, cada cierto tiempo me cuentan que han descubierto una manera nueva de hacer algo, un nuevo formato, una nueva estrategia, y detrás de esa innovación lo que hay es una manera de mirar en la que no solo ven las partes, también las conexiones entre sí.

Desde otro ángulo, eso es lo que hacemos en la Metaprogramación Cognitiva. La gente cree que por un lado hay el malestar emocional. Hablan de las heridas emocionales pero sin tener claro lo que son. Hablan de traumas, de somatizaciones, de actitudes, de comportamientos, de condicionamientos, de patrones repetidos, de conflictos del árbol familiar… como si cada cosa fuese independiente del resto y hubiese que tratarla de un modo concreto.

Y no se dan cuenta de lo que nosotros sabemos desde hace 15 años, y es que todo eso son partes, procesos, síntomas y consecuencias de unas mismas causas que lo están originando todo.

Todo eso es parte del mismo sistema.

Y si quieres entenderlo mejor, esta tarde te lo cuento con todo detalle.


Si fueras mi cliente, te diría:

“La mentalidad fácil hace el mundo difícil.

A medida que le añades complejidad a tu mentalidad, la vida se vuelve mucho más sencilla.”

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