La vida me guía cuando soy quien tengo que ser.

Si te soy sincero, muchas veces siento que la vida me guía.

Y no sé si habría sido capaz de construir la vida que he creado y los proyectos que he creado sin esa brújula que todo el tiempo me va indicando el camino correcto.

Y quiero dejar claro que correcto no es igual a fácil.

Correcto es ese nivel de desafío que estoy preparado para abordar, que se presenta como una oportunidad pero al mismo tiempo pide algo a cambio, y normalmente eso es que acepte romper una parte de mí y la deje atrás para que en su lugar algo nuevo emerja y me transforme.

Así es como se adquiere complejidad.

¿Quieres mejorar tu vida?

Bien, tendrás que trascender la vida que tienes y el modo de lograrlo es transformando quién eres en alguien mejor.

¿Alguien mejor?

Sí. Vivimos unos tiempos extraños en los que nos dicen una y otra vez que no hay bueno ni malo, que no hay diferencia entre unos y otros, que todos somos iguales y que todo está bien.

Pues yo pienso que NO es así.

Cuando soy capaz de levantarme y ponerme a meditar, estoy siendo una versión mejor de mí que cuando me quedo en la cama mirando el móvil.

Cuando soy capaz de pedir lo más saludable de la carta del restaurante en vez de algo que sé que me sentará mal, estoy siendo una versión mejor de mí.

Cuando tomo la decisión difícil para mi proyecto pero que nos llevará a estar mejor en el medio y en el largo plazo, estoy siendo mejor que cuando elijo no mirar el problema.

Sí, hay mejores y peores, y entre tú y las personas de tu entorno también hay mejores y peores. Hay problemas y hay soluciones. Y te toca decidir quién quieres ser.

La vida todos los días te pondrá a prueba, siempre te pondrá frente a la bifurcación que te lleva a decidir quién eres, qué versión eres, y tendrás que decidir.

Incluso cuando elijo no ver la señal, también estarás decidiendo.

Y puedes creer que esto de las señales es una tontería.

Es tu decisión.

Hoy te pongo frente a la bifurcación yo: unirte a la Membresía de la Inteligencia Evolutiva o quedarte afuera. Puedes creer que eso no es para ti, pero si estás leyendo el mail eso debería decirte algo. En cualquier caso, si entras te pondré contra las cuerdas todos los sábados y en cada evento, y te pondré realmente difícil tomar la decisión equivocada, pero siempre será tu decisión.

¿Cómo sé lo que es correcto o equivocado? Eso lo sabrás tú.

Toma las decisiones correctas y llegarás a la Mentoría.

Pero no me preguntes qué es la Inteligencia Evolutiva, entra y descúbrelo por ti mismo, tendrás que pagar un mes para descubrirlo de verdad y es muy probable que te coincida con el evento presencial en Madrid de este 14 de marzo, estás invitado por estar en la Membresía.

Tampoco me preguntes por la Mentoría, si tuvieras que saber lo que es ya lo sabrías.


Si fueras mi cliente, te diría:

“Apuesta por ti de una vez.”

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